Tarzilandia

Carolina Quevedo, diseñadora gráfica, es una foodie curiosa que disfruta del comer, especialmente cuando los sabores con fundamento y el buen servicio van de la mano. Ella es la cuarta invitada a esta sección y le propuse relatar su experiencia en uno de los lugares que más frecuenta en estos tiempos; de hecho, se ha convertido en una de sus habitué: la barra del restaurante Tarzilandia.

Ubicado al pie del Ávila, rodeado de verde, este lugar data de 1950, lo que quiere decir que cumple 68 años en 2018. Es un clásico caraqueño que ha logrado perdurar. “Ir para allá es como un viaje en el tiempo y revivir cuando era niña. Su exótico ambiente, animado por las guacamayas y otras aves, me hace sentir que estoy en las faldas del Ávila”, afirma Carolina.

El restaurante ofrece cocina internacional con especialidad en carnes a las brasas y algunos clásicos como los langostinos flambeados al curry, pechuga de pavo en salsa de mango, paté de aves, asopados, crepes suzzete; ahora el strudel de manzana,  que hacían en honor al fundador, lo elaboran de piña y es celebrado por los comensales. “Platos clásicos que a mí me hacen rememorar los sabores de infancia, pues yo visitaba este lugar junto con mis padres”.

En la carta de la barra hay especialidades a la parrilla, pero también bocados para disfrutar en compañía de cervezas: los tequeños, las croquetas de pollo y de pescado, los champiñones. Dato: tienen variedad de cervezas a buenos precios. “El plato que nunca me deja mal, cuando lo recomiendo a los amigos, es el solomo picado, en cuanto a precio-calidad es de lo mejor”. Su trago preferido: el Bloody Mary. “Pregunten por Pastor, es el maestro en este y otros cocteles”, recomienda.

Se destaca la muy buena atención que dan a los visitantes, “desde el parquero hasta el personal de alto rango, incluyendo al barman y los cajeros; todos son muy atentos y serviciales; diría que es una de sus fortalezas. Gente con oficio”. Una sugerencia: “entrenar a los nuevos bartenders para mejorar los cocteles”.

“Los precios del lugar son súper solidarios tomando en cuenta la situación actual, esta es una de las razones por la cual siempre vuelvo. Mis amigos y yo lo hemos adoptado como lugar de encuentro. Además algo que es maravilloso y cabe destacar: nunca hay ‘rollo’ con la cuenta, porque así seamos 20 nos hacen cuentas separadas, lo que no ocurre en otros lugares de Caracas”.

Coordenadas: Altamira, Décima Transversal, final avenida San Juan Bosco. Teléfono: 261.8419. Instagram: @tarzilandia1950. Valet parking

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