Fotos: Natalia Brand (@gastrobrand)
Tras culminar el Camino de Santiago, organizado por Claudia Torrealba (@viajandoconcalala), las peregrinas despedimos el viaje, que llamamos CamVino, con una visita muy especial y con sabor gallego: Bodegas Vionta.
Comparto en postales algunos de los momentos vividos en Vionta con la guía de Úrsula González, diplomada en Dirección de empresas turísticas y quien lleva la batuta de Enoturismo y relaciones públicas en la bodega.

Decir Vionta es decir Albariño. Fundada en 2013, desde 2019 forma parte del grupo Ferrer Wines, presidido por Pedro Ferrer. Ubicada en la localidad de Meaño y bañada por la Ría de Arousa, “la bodega se ha mimetizado con el paisaje de la zona”.

Galicia es uno de los grandes referentes vinícolas de España y del mundo. “Su Denominación de Origen, vino Rías Baixas, es sinónimo de frescura, calidad y autenticidad. Una tierra bañada por el Atlántico. El secreto del vino Rías Baixas está en su origen”, destaca Úrsula.

“La vendimia es manual, en cajas de veinte kilos, nos esmeramos para cultivar las mejores uvas para nuestros vinos”.

“Los viñedos se benefician del clima atlántico húmedo y templado, que da lugar a vinos frescos y vibrantes. Suelos graníticos y arenosos, ideales para mantener la acidez de la uva. Influencia del mar, que otorga a los vinos de un sutil carácter salino”, explica Úrsula.

“Todo esto se traduce en vinos que reflejan de manera única el paisaje gallego, auténticos embajadores de su tierra”.

Momento aperitivo con un Albariño joven, frutal y de suave acidez. “Esta uva blanca es capaz de ofrecer vinos con aromas y sabores muy característicos”.

Nuestra apuesta por elaborar con las variedades de más personalidad de Galicia, también nos ha llevado a producir nuestro Vionta Godello, que bajo el paraguas de la D.O. Monterrei, sorprende por su gran abanico de aromas y matices.

En disfrute de una clásica armonía regional.
Este 100 % Godello se cría sobre sus propias lías finas durante dos meses. A la vista, presenta un color amarillo limpio y brillante con reflejos verdosos. Es un vino de alta intensidad aromática, con predominio de aromas florales y de fruta blanca como pera y manzana. De manera más sutil, se percibe un toque cítrico. En boca, se muestra como un vino amable, untuoso, con una frescura equilibrada, buena estructura y un perfil muy afrutado.

“Nuestra uva estrella en Vionta es la Albariño. Con ella elaboramos vinos alegres y desenfadados, como Depende, recibido con entusiasmo por los amantes del vino en Venezuela. En 2025 recibió el Gran Bacchus de Oro de la Unión Española de Catadores” resalta Úrsula.
Sus uvas provienen de una combinación de fincas jóvenes y antiguas de ambas zonas de origen, lo que aporta una variedad única y especial. Es un albariño que refleja la esencia atlántica de las Rías Baixas: brillante y limpio, con un atractivo color amarillo pálido y reflejos dorados. En nariz, destaca por su elegante intensidad aromática con frescos toques cítricos. Saluda con notas florales, que tras una ligera agitación en copa dan paso a una mayor complejidad, con matices de fruta tropical como la piña y fruta de hueso como el melocotón. En boca se muestra vibrante y refrescante, con una acidez característica de la variedad albariño que aporta viveza y estructura. El paso es elegante y equilibrado, y culmina en un final largo y envolvente que invita a seguir disfrutando.

Galicia es famosa por sus frutos del mar, y este vino es el aliado perfecto. Algunos caminos posibles: Ostras y almejas crudas, donde la acidez del vino potencia la frescura del molusco. Mejillones, navajas y berberechos al vapor. Pulpo a la gallega, equilibrando su textura y sabor especiado. Pescados blancos como la merluza. Arroces marineros y paellas de marisco.

Mar y viñedo se encuentran a la mesa en perfecta armonía.

“Nos enorgullece este vino reconocido como el Mejor Albariño Rías Baixas 2024. Une la fuerza aromática del albariño atlántico gallego con la estructura adquirida en meses de maceración sobre lías”, afirma Úrsula.
Así lo presenta: Proviene de una vendimia manual en el momento óptimo de maduración, con uvas de viñedos de más de 15 años situados en la zona de Salnés. Tras la fermentación, el vino permanece en contacto con sus lías finas durante cuatro meses, lo que le aporta mayor complejidad aromática y gustativa.
A la vista, presenta un color amarillo brillante con reflejos verdosos. En nariz, destaca por su intensidad aromática, con notas cítricas y, al agitar la copa, aparecen aromas de frutas como plátano, piña y kiwi. En boca, es fresco y vibrante, con una acidez equilibrada que le aporta intensidad y persistencia. Su textura es suave y envolvente, con un buen volumen.

“El vino no es solo bebida, es cultura y emoción. Brindar con Vionta es compartir un pedazo de Galicia”, son las palabras de despedida de Úrsula.
Todas en gratitud por ese paseo en viñedo, bodega y cata, con frescura, con mar y con tradición gallega.
Coordenadas: @inversiones_jal comercializa los vinos de @bodegasvionta en Venezuela.
