Queso feta en dos recetas

Queso feta en dos recetas

Su nombre viene del italiano “fetta” que significa “rodaja” o “rebanada” en referencia al modo de servirlo. Esta presentación en prácticos cubos sintetiza los cambios experimentados  por el producto desde que la “aurora de rosáceos dedos”, como escribiría el clásico Homero, se posara sobre Occidente, cuando los campesinos de la isla de Creta comenzaron a hacerlo con leche de oveja a la cual le añadirían luego leche de cabra.

Algunos le llaman “oro blanco”. En el año 2002 la Unión Europea le otorgó la Denominación de Origen Protegida para distinguirlo de las variaciones que van surgiendo en distintos países donde se autorizan los nombres de “queso salado” o “queso al estilo griego”.

El estilo feta de Ananké

Inspirado en el estilo griego, el feta de la empresa venezolana Lácteos Ananké es un queso firme de textura ligeramente quebradiza, con una marcada acidez y un toque preciso de sal. Varios meses de ensayo tuvo antes de salir al mercado. Elisa Grimaldi y Marianela García, las directoras de Ananké, lo relatan: “En nuestra fase de pruebas ensayamos diferentes leches encontrando una armonía muy especial entre las leches de cabra y de búfala, por lo que nuestro producto se elabora con ambas”.

Este queso fresco tiene un sabor salado y picante realzado por la solución de salmuera. La maduración adecuada robustece su sabor y le brinda una maravillosa versatilidad en la mesa. La versión estilo griego de Ananké es más ligera y se adapta al gusto del venezolano de hoy.

Feta en disfrute

La cocinera y fotógrafa Dorita Gakneras (quien comparte sus recetas por su cuenta en Instagram, @doritag ) presenta dos recetas en el que este queso es uno de los ingredientes estrella:

Revoltillo griego

Conozcan la preparación en palabras de Dorita: “No es tan difícil preparar un rico plato de comida, consentir y consentirse. En ocasiones, si no se tienen todos los ingredientes que se requieran, se puede sustituir. Por ejemplo, esta receta de huevos revueltos mediterráneos, originalmente lleva espinacas que pude sustituir por rúgula”.

Foto: @doritag

Paso a paso

“Saltea en una sartén antiadherente con un toque de aceite de oliva un gran tomate rojito cortado en cubos y un buen puñado de rúgula hasta que ésta se suavice. Incorpora tres huevos batidos hasta coagular sin dejar de remover  y remata con unos cinco o seis cubos de queso estilo feta; seguir revolviendo y permitir que todos los ingredientes se integren para conjugar los sabores. Por último, prueba antes de salpimentar, pues el sabor del queso feta probablemente no requiera agregar más sabores que los propios”.

“Sirve sobre rebanadas de  pan integral tostadas y decora tu plato con tomates cherry y cubos de feta, más algunas hojas de rúgula. Buen provecho y mejor salud, porque este plato está llenito de ingredientes solidarios y bondadosos para nuestro organismo y más para nuestros paladares”.

Ensalada en jarra

“En medio de la prisa, de querer comer rico, de cocinar poco, de la necesidad de la inmediatez y alimentarte sanamente, me encanta esta opción que puedes seguir al pie de la letra o agregarle tu sello personal modificando ingredientes sin perder la esencia”.

“Esta ‘salad un a jar’ (ensalada en jarra) tiene tiras de jamón Selva Negra, lechuga Salanova, cubos de queso feta, tomates cherry, quinoa y aceitunas rellenas de pimentón”.

“Es importante el orden en que es colocado cada ingrediente para que ninguno sea afectado por las capas que rozan, sino al revés, sea beneficiado. Las lechugas deben haber sido muy bien lavadas con agua, vinagre y sal y secas con una toalla limpia y seca. Mientras que el líquido de las aceitunas se encargarán de perfumar la quinoa. Esta última se cocina luego de haber sido lavada bajo un grifo de agua. Se lleva a una olla con el doble de la cantidad en agua y un toque de sal. Se lleva a un hervor, se baja la temperatura y se tapa por 20 minutos. Al destapar la olla se revuelve con la ayuda de un tenedor para que los granitos queden sueltecitos. Ten paciencia y espera que se refresque antes de armar la ensalada”.

Foto: @doritag

“Llévala a la mesa y voltea sobre un plato que se inundará de grandes sabores y de la exquisitez y la blancura de los cubitos de queso feta.

¿Un aderezo sencillo?: una cucharadita jugo de limón, otra de aceite de oliva , otra de mostaza, una de miel o mermelada; sal y pimienta. ¡Perfecta para un día divertido en casa, para compartir en un picnic, llevar a la playa o al trabajo!”.

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