7 razones para descorchar los vinos de Navarro Correas

7 razones para descorchar los vinos de Navarro Correas

Los vinos de la bodega argentina Navarro Correas han regresado a Venezuela y estas son siete invitaciones para disfrutarlos:

1. Su diversidad

Se pueden descorchar 10 de sus etiquetas: dos espumosos, dos tintos de la línea de vinos jóvenes, cuatro de la línea Colección Privada y dos tintos de la línea Reserva. Esta variedad regala la posibilidad de elegir según el antojo y la ocasión. Los vinos jóvenes son buena copa de tertulia, la línea Colección Privada es estupenda para llevar a la mesa y los de la línea Reserva para homenaje y armonías con platos de larga cocción.

2. Sus dos vinos espumosos en botellas de seducción

Navarro Correas Nature, elaborado con 70% chardonnay y 30% viognier, uvas cultivadas en viñedos de altitud que contribuyen a preservar su frescura.

“El Nature es tendencia femenina, por la mínima cantidad de azúcar que tiene. De color amarillo brillante. Aromas y sabores cítricos, damascos y suaves notas a corteza de pan por el reposo que le damos al vino de tres meses sobre lías”, detalla Alejandra Riofrio, enóloga de la bodega Navarro Correas.

Navarro Correas Extra Brut -90% chardonnay y 10% pinot noir- es el espumoso adecuado para el momento aperitivo y excelente copa de celebración. “De color amarillo pálido verdoso. Afrutado, con persistentes burbujas y final fresco. En 2020 fue el espumoso número uno en ventas en Argentina”, destaca Riofrio.

3. Es una bodega con historia

El nacimiento de la Bodega Navarro Correas data del año 1798, cuando Don Juan de Dios Correas plantó sus primeras vides en tierras ubicadas al pie de la Cordillera de los Andes. Son ya nueve generaciones.

En 1974, uno de los descendientes, Don Edmundo Navarro Correas, decidió elaborar vinos bajo su propio nombre. No es gratuito que los vinos de su línea joven se llamen Dolores, en homenaje a la hija del fundador.

Están aquí en Venezuela Dolores Cabernet Sauvignon 2020. “Aromas a mermelada de mora. Vino de cuerpo medio con taninos redondos y un toque suave de especias, como pimienta. Final fresco y equilibrado”, describe Alejandra Riofrio.

El otro es Dolores Malbec 2020. “Aromas y sabores a ciruelas y violetas con notas especiadas de pimienta. Frutado, fresco y equilibrado”.

Son vinos de buena relación calidad-precio. Tintos de tertulia y para la mesa cotidiana.

4. Sus viñedos

La bodega se inscribe en la tendencia Argentina del estudio de suelos. Cada vez más enólogos y agrónomos son conscientes de que la composición del suelo es tan importante como el clima, la topografía y los otros elementos que integran el concepto de terruño.

“Mendoza fue el lugar que nuestros antepasados eligieron para trascender por más de nueve generaciones y legarnos un nombre. Finca Agrelo es nuestro homenaje a ese legado”, declaran en su website. Buena parte de sus vinos vienen de Agrelo, viñedo de 12 años que da vinos afrutados; Los Árboles, viñedo de 15 años con suelos aluviales de muy buena porosidad. Da vinos de notas florales, frutales y minerales, mayor concentración, muy buena densidad y untuosidad.

Otro es El Molino, viñedo de 22 años. Suelo profundo, arenoso a franco-arenoso. Se traduce en vinos de notas frescas y frutales, cuerpo medio y delicado.

Y Las Palmas, viñedo de 22 años. Suelo franco-arcilloso con buena capacidad de retención de agua. Da origen a vinos con fruta roja madura, final aterciopelado. Gran equilibro entre azúcar y acidez.

5. Su relación con el arte

La bodega cree en la relación entre el vino y el arte. Lo refrendan un museo y la Colección Privada. Sus etiquetas exhiben obras de prestigiosos y emergentes artistas argentinos. “Estos vinos se elaboran a partir de uvas sanas sin sobre madurar. En ellos buscamos la expresión de la uva, de allí que la intervención de la madera sea mínima o ninguna en el caso del vino blanco”, afirma la enóloga. De esta línea hay cuatro en Venezuela:

Colección Privada Sauvignon blanc 2020: amarillo verdoso con aromas a hierbas frescas y frutas tropicales. Expresivo, fresco, con rica acidez. Armonía: quesos frescos venezolanos.

Colección Privada Merlot 2019: de color rubí, sabores especiados y a frutas rojas dulces. Cuerpo medio y taninos redondos. Final muy frutado y fresco. Armonía: risotto de hongos.

Colección Privada Malbec 2019: sabores a ciruelas maduras y aromas a violetas. Cuerpo medio y taninos redondos. Final muy frutado y fresco. Armonía: pasticho.

Colección Privada Cabernet Sauvignon 2019: de color violáceo intenso, sabores a moras, especias y pimentón dulce. Textura suave, final fresco y prolongado. Armonía: pimentones rellenos.

6. Su trabajo en microunidades de terroir

Otra tendencia que se advierte en Argentina es la de la búsqueda de la expresión que da una microzona específica dentro de una finca. “Nos encontramos en la búsqueda de nuevas expresiones, seleccionando las regiones con microclimas y suelos más destacados de la provincia de Mendoza. Para lograr complejidad, contar con diversidad, y seleccionar el mejor terruño para cada variedad”, explican en su website.

Dos ejemplos presentes son el Malbec Reserva 2019 y el Cabernet Sauvignon Reserva 2019. Ambos tienen una guarda de 12 meses en barricas de roble, 50% francés y 50% americano.

En el caso del Malbec, las uvas provienen de tres parcelas seleccionadas que aportan diferentes características al vino. Se encuentran ubicadas en: La Consulta (San Carlos, Valle de Uco) que aporta aromas florales, sabores dulces a frutas rojas y color intenso; Los Árboles (Tunuyán, Valle de Uco), que otorga notas minerales que aportan frescura; y Agrelo (Luján de Cuyo) que contribuye con estructura y sabores frutados elegantes y sutiles.

“El arte del assemblage de estas tres parcelas resulta en un vino complejo y equilibrado de color rojo intenso, aromas y sabores a violetas, ciruelas, cerezas, frutos rojos y pimienta negra. Taninos firmes y redondos, cuerpo medio alto, muy frutado con gran equilibrio entre alcohol y frescura”, señala Riofrio.

Y en el caso del Cabernet Sauvignon las uvas provienen de tres parcelas seleccionadas ubicadas en: Gualtallary (Tupungato, Valle de Uco), que aporta aromas especiados y sabor frutado intenso, Los Árboles (Tunuyán, Valle de Uco) otorgando notas a hierbas que aportan frescura, y Agrelo (Luján de Cuyo) que contribuye con estructura y sabores frutas rojas delicadas.

Así lo presenta la enóloga: “de color rubí intenso, aromas y sabores a grosella, tabaco y moras con notas a hierbas y pimentón. Taninos estructurados, cuerpo medio alto y textura aterciopelada”.

7. Su lado ecológico

Toda la estructura de Navarro Correas está pensada con el objetivo de generar el menor impacto ambiental y ecológico al entorno que la rodea. “Desde su orientación, que permite captar la mayor cantidad de rayos de luz durante el día sin incrementar la temperatura interna, hasta el uso de materiales nobles, es una de las bodegas más eficientes y ambientalmente más sustentables”.

Estos diez vinos llegan al país con Imalbeca, importadora que cumple 14 años bajo la dirección de Alfonso Mora, Vicente Vallenilla, Fernando González y Ángel Álvarez en compañía de un equipo que les acompaña.

Coordenadas: @imalbeca.

Foto principal: @gastrobrand

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